lunes, 23 de enero de 2017

Ensamble Colombia – Francia: Lugar de hallazgos



Con la presentación en el cierre del festival, Antonio Arnedo nos ha recordado que la suya es una música que nos pertenece como colombianos. 

Por Marcos Fabián Herrera Muñoz 
Si intentáramos definir el recorrido musical de Antonio Arnedo, ese camino iniciado con su disco Travesía, que pasa por los compilados  Orígenes y Encuentros , y llega hasta su reciente Colombia, audacia es la palabra que encuentro más apropiada. Experimentación con un sabor raizal y una indagación pertinaz en los géneros endógenos de nuestro país para hacer  aflorar una música renovada en sus expresiones rítmicas y universalizada en sus fusiones jazzísticas. Un lenguaje nuevo y auténtico que el talento de Arnedo ha sabido dotar de singularidad sonora.  Distante de los artificios, arriesgada tentación de músicos que emprenden una tarea similar a la  de Arnedo,  su presentación en el cierre del Cartagena XI festival Internacional de Música, ha confirmado el afianzamiento de su propuesta y el vigor creativo de su cantera musical. El ensamble encuentro Francia – Colombia, que vimos en la tarima de la Plaza de San Pedro el sábado 14 de enero, fue concebido de manera especial para este festival dedicado a celebrar la música de La Belle Epoqué. En razón a la fraternidad tan cara a los franceses, presenciamos a LucienneRenaudin Vary, la prodigiosa y precoz trompetista, entregando un sonido plenamente incorporado al marco instrumental que siempre ha acompañado al célebre jazzista colombiano: guitarra, contrabajo, batería, saxofón y flautas.  

Escuchamos canciones del repertorio colombiano, con la exquisita intromisión de la trompeta, que nos permitieron apreciar el diálogo aerófono con el saxofón, y que amistaron el desparpajo del caribe colombiano con la solemnidad del café Parisino. Arnedo nos confirmó que su música es una fusión permanente de timbres y colores, tradiciones y legados. Su cubilete, es un punto receptor de las más diversas corrientes sonoras, que honra los rasgos ancestrales y los enaltece con el sonido de su saxofón. Bien sea con el porro, la cumbia o el bambuco, su impronta se conserva incólume: una saludable anulación de barreras estilísticas para apropiarse de las entrañas musicales y vivificar la génesis de ritmos esenciales en los acervos culturales de la región andina, pacífico y caribe. Con la presentación en el cierre del festival, Antonio Arnedo nos ha recordado que la suya es una música que nos pertenece como colombianos. 


domingo, 23 de octubre de 2016

Celebración del Día Blanco en Neiva



La joven estudiante de Comunicación Social de Uniminuto, Jeniffer Tatiana Rivera Sáenz, persona en condición de discapacidad visual,  escribe el relato de  por qué surgió esta gala y los logros que ha tenido esta población en la capital huilense.

Jeniffer  Tatiana Rivera Saenz
El Día Mundial de la Visión, llamado popularmente como Día Blanco, es una campaña que crearon varios gobiernos, debido a la gran cantidad de personas en condición de discapacidad visual. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 285.000.000 de personas en el mundo padecen esta condición,  de las cuales  39.000.000 son ciegas y 246. 000.000 de baja visión. Una de las causas principales es la catarata y al finalizar este artículo vas a encontrar una recomendación para prevenir esta enfermedad.
En la ciudad de Neiva existe una institución educativa que permite a los niños y jóvenes en condición de discapacidad visual, tener la oportunidad de estar en un aula de clase y hacer parte de un plan educativo al igual que los demás.
El  Día Blanco es un evento en el que desde hace 21 años  la escuela ‘Enriqueta Solano Durán’ y la sede central: Institución Educativa Departamental Tierra de Promisión, le muestra a sus docentes, padres de familia, estudiantes y cuerpo administrativo las diferentes habilidades y talentos que tienen los chicos de esta población.
Esta actividad es organizada por las docentes de apoyo de la institución, quienes con amor les brindan la ayuda necesaria a estos héroes, que sin importar ese mundo oscuro en el que viven, son un claro ejemplo de que sí hay razones para ser felices.
El 21 de octubre del presente año se dieron cita nuevamente para poder disfrutar de las diferentes presentaciones que los estudiantes prepararon con ayuda de las docentes de apoyo: Adriana Murcia, Yeimy Liliana Ramírez, Karen Lorena Lesmes y Maira Alejandra Vargas, quienes a diario cumplen una labor que muchas veces no es agradecida ni reconocida.
La organización de esta celebración  la lideran  estas docentes con el apoyo de la rectora Gilma Olaya Rojas y las coordinadoras Luz Mery Tovar Rojas y Lely Polanco, realizando distintas actividades que permitan que todo salga de la mejor forma posible.

Actividades culturales
En este día especial, se vieron unos actos culturales maravillosos, en los que sus protagonistas fueron los estudiantes de las dos  sedes. Ellos realizaron: Intervenciones musicales, una obra de teatro y danzas. Vale resaltar que la obra finaliza con la interpretación de unas coplas (Rajaleñas), que nos dejan un hermoso mensaje:
Ciega está la sociedad, que no quiere comprender.
Que los ojos son el alma, de los que no pueden ver.
También se presentó un video donde se recopilan los 21 años de este día tan especial y se hizo entrega de unos reconocimientos a las docentes, padres de familia y estudiantes que hicieron su participación.


Testimonios
Yo,  Jeniffer Tatiana Rivera Sáenz, fui una de las estudiantes que estuvo presente en varias ediciones de este evento y en esta ocasión me alegró haber podido contribuir llevando al prestigioso presentador y estudiante de Comunicación Social de la Corporación Universitaria Minuto de Dios, Robinson Gutiérrez Arias, quien disfrutaba y se alegraba de ver,  desde los más pequeños, hasta los que ya están a un paso de finalizar sus estudios presentar cada acto. Él, más que anunciar cada presentación leyendo un guión, dejaba ver que entregaba su corazón por completo y estaba muy feliz de compartir con cada uno de ellos. Realmente es de admirar lo que hace.
¿ Qué significado tiene para  usted como docente de la I.E Departamental tierra de promisión el día blanco? Una de las mujeres que le dedicó 17 años de su vida a la formación de los estudiantes en condición de discapacidad visual, la profesora Neyla Quesada da la siguiente opinión: “Es muy importante por 2 razones: 1. Porque se reconocen las capacidades que cada una de las personas con limitación visual tienen, nos damos cuenta que son seres que pueden ser útiles a la sociedad y que ya no están para pedir limosna; sino que se preparan, se capacitan y logran salir adelante. 2. En el Día Blanco se dan pautas para el cuidado de la visión, porque muchas veces somos muy descuidados con esa parte que es muy importante para sobresalir, aunque  sino la tenemos por cualquier circunstancia de igual forma podemos salir adelante y surgir así como lo han hecho ustedes sin necesidad de depender de alguien”.
La docente Consuelo Pérez nos dice: “Significa un reconocimiento a la tenacidad y el empuje de estos niños en condición de discapacidad visual. Es un reto enorme para nosotros porque a veces no sabemos cómo actuar frente un caso de estos y gracias a ellos mismos en particular, yo he aprendido una cantidad de cosas y les agradezco inmensamente”.
María Eugenia Gómez, maestra del área de Ciencias Sociales de la institución afirma: “Es un acto muy especial donde se muestran los talentos, destrezas y habilidades de los niños en condición de discapacidad visual. Gracias a esta celebración nos sensibilizamos más, los respetamos más, los queremos más y nos damos cuenta de todo ese potencial humano que ellos tienen”.

Finalmente, para el cuidado de la visión ten en cuenta lo siguiente: No leas cuando estés cansado o a punto de dormirte. Al levantarte, espera por lo menos una hora para leer.

domingo, 17 de abril de 2016

Libro 'Nos metimos en la cocina...' Al calor del hogar


 No sería de extrañar que este libro causara conmoción en la ciudad. Después de leer estas entrevistas, uno se pregunta cuántas otras mujeres valiosas se quedaron por fuera. Quizá, con el tiempo, sea necesario hacer reediciones cada vez más ampliadas.


Gustavo Arango
Escritor y Docente en Nueva York
La palabra hogar tiene su origen en el fuego que mantiene la tibieza de la casa y, por extensión, está asociada con el fuego que sirve para preparar los alimentos. Al elegir el tema y el enfoque para este libro, su autor nos recuerda que el verdadero centro de poder en una sociedad no está en las oficinas de gobierno, ni en las instituciones, sino en la intimidad del hogar. Allí se nutren los valores que la sostienen. La cocina da fuerza a la unidad familiar.
Si algún futuro historiador quisiera retratar la sociedad huilense se principios del siglo XXI, encontrará en este libro información más valiosa que en muchos documentos oficiales. Aquí están las mujeres protagonistas, soñadoras, emprendedoras, sensibles, alegres, determinadas, que han dado forma a una comunidad consciente de sus retos, orgullosa de sus logros y optimista sobre sulegado a las generaciones del futuro.
La cocina es la excusa, pero la vida entera se vislumbra en esos intercambios rápidos de preguntas y respuestas espontáneas. Aquí están las hijas que honran la tradición, las esposas que son cómplices de sus maridos, y las madres para quienes sus hijos son la vida. Todas ellas son conscientes y orgullosas de su papel, discretas y respetuosas de los hombres, que aquí sólo aparecen en un segundo plano.
La conversación es amable, pero no excluye el sentido crítico hacia las cosas censurables. El maltrato infantil, la corrupción, la irresponsabilidad, reciben justo reproche. Pero el tono general es de optimismo, de amor por la región –incluso en aquellas que vienen de lejos y han sido adoptadas por la sociedad opita.
No sería de extrañar que este libro causara conmoción en la ciudad. Después de leer estas entrevistas, uno se pregunta cuántas otras mujeres valiosas se quedaron por fuera. Quizá, con el tiempo, sea necesario hacer reediciones cada vez más ampliadas.
La presencia de Heber Zabaleta es sutil e inteligente. Pregunta lo justo para que sus entrevistadas se luzcan y revelen las facetas que las hacen únicas. Sazona la conversación con una respetuosa picardía.
Sólo una objeción se me ocurre. Tanto el entrevistador como las entrevistadas parecen mirar la sal con muy poca simpatía. Se refieren a ella para hablar de lo malo. Quizá sea la idea de que sube la presión o la superstición asociada con ese ingrediente indispensable. Lo cierto es que sin sal la vida perdería su sabor y este libro nos ofrece un delicioso grupo de mujeres muy capaces de encontrar el punto justo del sabor.

sábado, 16 de abril de 2016

Libro revela “los secretos y placeres de las mujeres huilenses”





Derecho a realizarse plenamente de la mujer huilense


Miguel de León

Escritor Huilense.
En las sociedades patriarcales como la nuestra, a la mujer se la asocia con y  su presencia se restringía a la llamada esfera privada, concretamente a la esfera doméstica, a la casa y, dentro de ésta, especialmente, a ciertas habitaciones como la cocina, el dormitorio o la sala de estar. No podemos siquiera pensar en la casa en términos generales, pues la biblioteca, por ejemplo, se convertía en un lugar primordialmente masculino, por no decir nada del garaje, por ejemplo. Sin embargo, es bueno tener en cuenta que la mayoría de los llamados espacios femeninos como “la cocina” o “el dormitorio” no lo eran tal.
La cocina, por ejemplo, era y sigue siendo un espacio reservado a la mujer en calidad de trabajadora pero que es continuamente invadido y “disfrutado” por el resto de los miembros de la familia; y el dormitorio es, en realidad, el lugar reservado para el descanso y el placer del hombre. Curiosamente, cuando una mujer dice que se va para la cocina, está diciendo que se va a un espacio privado. Sin embargo, los grandes chefs siguen siendo hombres, pero lo hacen es espacios públicos, en los restaurantes. De ahí  que Heber Zabaleta Parra  escoja lo que sería un espacio privado para hacer públicas algunas intimidades de nuestras mujeres.
De ahí su titulo, “Nos metimos en la cocina de…”, con un subtitulo diciente, “los secretos y placeres de las mujeres huilenses”, entrevistas  que buscaban una mirada diferente de las mujeres en el poder político. Entrevistas cortas, muy puntuales, que no dicen todo lo que se podría, pero que a veces reflejan mucho más de que se quería. Y eso es lo bueno, alguna dice, “me conquistan con una buena bailada” y la expresión es presumida, por que el hombre es el que pone el ritmo pero ellas le ponen su sello, otra dice con toda desfachatez que lo más moderno que tiene en la cocina “es la empleada que es mediogomela” y uno entiende porque somos tan conservadores políticamente, pero casi todas bromean con el machismo, cuando dicen sobre quién manda en la casa “mi marido tiene el control… del televisor”.
Con este libro, el autor continúa con sus búsquedas en torno a las nuevas relaciones de la mujer. El anterior fue “Las Hijas de La Gaitana”, crónicas que nos hablaban del trabajo cotidiano de las mujeres, sus aportes al desarrollo económico de la región. Ahora los textos son diferentes, pero se complementan en sus intenciones:  reivindicar el derecho a realizarse plenamente de la mujer huilense.


lunes, 14 de diciembre de 2015

Poeta huilense Winston Morales Chavarro a Polonia





El destacado escritor huilense, hoy docente de la Universidad de Cartagena, acaba de recibir invitaciones oficiales de las Universidades de Poznan y Szczecin, Polonia. En entrevista con www.noticiasalsur.co, recuerda que en octubre pasado estuvo dando unas charlas y lecturas en las Universidades de Varsovia (CESLA-Centro de Estudios latinoamericanos de la Universidad de Varsovia); en la Universidad Adam Mickiewicz, de Poznan; en la Biblioteca Pública de Zielona Gora, en Zielona Gora; en la Universidad de Cracovia, y en la librería Élite, de Cracovia. Ahora la oportunidad es en la Universidad de Szczecin, ciudad polaca en la frontera con Alemania, y nuevamente en la Universidad Adam Mickiewicz, de la ciudad de Poznan. “Es muy probable que a partir de julio de 2016 me traslade a Polonia como profesor invitado de la Universidad de Szczecin”, afirma Winston Morales.


Heber Zabaleta Parra
Redacción Noticias al Sur
“Otro mes en Polonia, con la posibilidad de conocer la ciudad de Szczecin, es un verdadero privilegio para este poeta huilense, quien siempre ha guardado un gran respeto y una gran admiración por poetas como Wisława Szymborska (premio Nobel de Literatura 1996), Witold Gombrowicz (candidato en vida al Premio Nobel), Czesław Miłosz (Premio Nobel de Literatura en 1980), oBruno Schulz”. Así lo afirma Winston Morales Chavarro, hoy por hoy, el más importante representante de la literatura huilense con una proyección internacional de gran prestigio y reconocimiento, como se consolida con esta invitación.

¿Cómo ha logrado su rica y premiada producción literaria ser conocida y admirada en Europa para ser invitado a las más importantes universidades de ese continente?
Tuve la fortuna de conocer, gracias al Premio Internacional de Poesía David Mejía Velilla, el cual gané el año anterior en la Universidad de la Sabana, al decano de la Facultad de Filosofía y Letras el profesor e investigador polaco Bogdan Piotrowski. El profesor Piotrowski me puso en contacto con importantes figuras de la academia y las letras polacas y de allí mi vínculo con este misterioso país. Tuve la suerte de conocer a la traductora de la obra de Czesław Miłosz la profesora de la UAM la doctora Barbara Stawicka-Pirecka. La profesora Barbara, Jefa del Departamento de la Literatura Española e Hispanoamericana de la Universidad de Poznan, me invitó a dos de sus cursos. Su gusto por Aniquirona ha sido tan grande, que ya está trabajando en una traducción de ese, mi primer libro publicado. Luego tuve lecturas en las Universidades de Cracovia, Varsovia, en la Librería Élite (también en Cracovia) y en la Biblioteca Pública de la ciudad de Zielona Gora. Mi estancia ahora en diciembre de 2015 y enero de 2016 contempla nuevamente la Universidad Adam Mickiewicz, de Poznan, y la UniversidadSzczecin, de la ciudad fronteriza de Szczecin.

¿Qué significa, en su trayectoria profesional, esta estadía de un mes en Polonia?
Ha sido una experiencia reparadora y estimulante. No sólo por lo que significó para mí conocer en octubre pasado la Universidad de Poznan, la cual lleva el nombre del poeta romántico polaco Adam Mickiewicz, sino también por conocer una ciudad como Varsovia, la cual fue totalmente destruida por los alemanes durante la Segunda Guerra mundial. La misma Universidad de Poznan fue cerrada por los nazis en 1939. Es increíble como las ciudades anteriormente mencionadas recuperan su belleza y esplendor en menos de 50 años. Como dato curioso, el primer negocio que se abrió en Varsovia, luego de la guerra, fue una floristería. Esto, sin duda, es un acto poético y un acto de amor. El pueblo polaco es un pueblo que ha sufrido durante toda su historia la ocupación de otros países y fueron seis millones de polacos los asesinados durante la Segunda Guerra Mundial. No obstante, se sabe que Cracovia es la capital de los libros y que los grandes intelectuales polacos huyeron hacia esta ciudad convirtiéndola en un emporio cultural.  Hoy por hoy todas las universidades polacas cuentan con programas de lenguas románicas o hispánicas y esto es un gran mensaje que le transmiten al mundo hispanoamericano.
De modo que otro mes en Polonia, con la posibilidad de conocer la ciudad de Szczecin, es un verdadero privilegio para este poeta huilense, quien siempre ha guardado un gran respeto y una gran admiración por poetas como WisławaSzymborska (premio Nobel de Literatura 1996), WitoldGombrowicz (candidato en vida al Premio Nobel), CzesławMiłosz (Premio Nobel de Literatura en 1980), oBruno Schulz.



¿Es muy probable que a partir de julio de 2016 se traslade a Polonia como profesor invitado de la Universidad de Szczecin?
Siempre, desde que era un niño, he preferido los movimientos telúricos y la naturaleza cambiante del mundo. Por más que lo intento, jamás he podido quedarme por mucho tiempo en algún sitio. Mis únicos territorios fijos han sido la literatura y la pedagogía. Cuando uno ama en extremo, desea comunicar, compartir, de modo que la pedagogía es un apéndice de la literatura, de ese deseo de compartir lo poco que se sabe.  Y el compartir lo que se sabe tiene que ver con nuevas formas de ver el mundo, de nuevas culturas, de otros seres y su manera de ir por la vida. Mi madre y mi padre –cosa que dudo por el miedo que le tiene mi padre a los aviones- debieron pensarme en un avión. Hace más de 46 años que no paro de volar. Y me refiero a vuelos físicos como vuelos imaginarios. Creo que desde entonces el mundo es pequeño para mí, y esa es una virtud que me concede la literatura.
Por este motivo, en octubre de 2015 tuve la fortuna de compartir mi obra y mi mundo literario con estudiantes y profesores de las Universidades polacas Jaguelónica, de Cracovia; Adam Mickiewicz, de Poznan; Universidad de Varsovia (Centro de Estudios Latinoamericanos –CESLA-), y la Biblioteca Pública de la ciudad de Zielona Gora. Fue una experiencia maravillosa, tanto, que regreso ahora en diciembrea compartir experiencias con estudiantes del área de lenguas románicas de la Universidad de Poznan y estudiantes del programa en hispánicas de la Universidad de Szczecin, en la ciudad del mismo nombre.
La Universidad de Szczecin está en la elaboración de un convenio con la Universidad de Cartagena para ser profesor invitado a partir del segundo semestre de 2016.


En este momento, ¿cuál es su visión del trabajo cultural en el país?
Colombia es un país extremadamente rico en creación y en gestión. El colombiano es un ser creativo hasta decir no más. Eso de que somos uno de los países más ignorantes del mundo no se lo cree nadie. Esas estúpidas encuestas de los más felices, de los más inteligentes, de los más sensuales, son verdaderas pérdidas de tiempo. Ahora, se debe reconocer sí que nuestra educación es una de las más malas del mundo y que así como hay colombianos muy buenos, hay una gran cantidad de conformes, de mediocres y de básicos: prueba de ello, los idiotas que llegan cada cuatro años al poder y que son elegidos, curiosamente, por los más inteligentes.
En Colombia hay muy buena literatura. En Colombia hay grandes pintores. Lo que pasa es que parece que hay escasez de toda índole porque los medios de información (que distan mucho de ser de comunicación) invisibilizan todo aquello que no genera pauta y mercado. Los medios verticales (llámense canales privados), tienen intereses y dentro de esos intereses no están la exposición fotográfica, el lanzamiento del libro (salvo que el seudopoeta sea un senador), la publicación de una nueva obra, la composición de una ópera. Ahora prevalece el terror y el miedo, el marketing del holocausto y la muerte. Todo, desde que te levantas, es sangre, asesinato, borrachos, bombas y narcotráfico. Con esta visión monotemática de la realidad, ¿qué le depara al país, qué les depara a nuestros niños?


Usted ha creado un lenguaje propio, un universo único, un estilo particular, ¿qué está tejiendo bajo las perspectivas de un postconflicto en Colombia?
A mí nunca me han gustado los caballitos de batalla y eso de literatura para el postconflicto me parece un discurso oportunista. La gran literatura escapa a esos rótulos de la prensa y de las grandes editoriales. La gran literatura de todos los tiempos ha estado comprometida con un estado moderno, con la utopía perseguida por la mayoría de edad del hombre y de un estado no fallido. Mi poética, desde La dulce Aniquirona (mi primer libro publicado) hasta ¿A dónde van los días transcurridos? (de próxima aparición) es una literatura que no le canta a la guerra. Y no digo con esto que le cante a la paz, que no sé yo qué es eso, sino que le escribo a las verdades del hombre, a sus sueños, a sus búsquedas, a sus utopías, a su fragilidad. Y cuando hablo del hombre, me refiero no sólo a los hombres y a las mujeres de la contemporaneidad, sino también a los hombres y a las mujeres del futuro, que la poesía debe ser atemporal, supraespacial, que trascienda consideraciones humanas. Y creo que ese ha sido mi deber siempre. Ahora, si hay un acuerdo de paz –que espero que lo haya- eso no determinará para nada mi manera de escribir y mis propuestas literarias. Afortunadamente soy un poeta anónimo y el anonimato me da la libertad de no recibir presiones editoriales.

A lo largo de su trayectoria, ha trabajado entre la poesía y la novela, ¿en cuál se siente mejor en la actualidad?
Yo no marcaría una línea divisoria entre ellas. Las grandes y las mejores novelas son grandes elucubraciones poéticas. Si tú lees Lejos de Roma, de nuestro reciente premio Rómulo Gallegos Pablo Montoya, te darás cuenta que es un poema de largo aliento, que casi puede llamarse novela, o que muchos llaman novela, pero que tiene la intensidad, el lenguaje, los ritmos internos de un gran poema. Lo mismo puedo decir de La muerte de Virgilio, del escritor austriacoHermann Broch. En esas últimas 18 horas de vida del gran poeta Virgilio, Broch hace una defensa del lenguaje poético para mantener el misterio y la grandeza del gran pensador y poeta romano. Es un poema bello, de profundas reflexiones metafísicas.
Con respecto a mi única novela publicada, soy consciente de que el lenguaje poético es menor y que en ella subyace una narrativa que quiere contar muchas cosas.Dicha narrativa me dio libertades que nunca me ofreció la poesía. Pero esta es una elección muy personal del escritory en mi caso particular quise alejarme lo más distante posible de la poética muy personal de Aniquirona y de Schuaima.Yo debía marcar una diferencia y creo que lo logré. Ahora tengo dos novelas inéditas, que espero algún día conozcan su propia luz, y una de ellas es mucho menos poética que Dios puso una sonrisa sobre su rostro.


De su traslado de residencia de Neiva a Cartagena, ¿cómo ha influido en su producción literaria?
La confrontación con una cultura tan diferente a la andina, sin lugar a dudas se va configurando en el alma escritural del poeta y en su razonamiento o forma de relacionarse con sus cosmogonías. El caribe colombiano posee la virtud de la diversidad, de la pluralidad, de la diferencia. No sólo desde los aspectos meramente humanos (color de piel, imaginarios, modos de vida) sino también desde la naturaleza y el paisaje simbólico de la ciudad. El caribe es exuberante, pródigo en colores, sabores, olores. Su abundancia se ve reflejada no sólo en la inmensidad del océano (o del cielo), sino en la sonrisa de la gente, en los brazos abiertos a la fiesta, al espíritu carnavalesco. En Cartagena siempre es carnaval. A través de los olores de su gastronomía, de la música vibrante que nunca se detiene, del fragor de los cuerpos que danzan incluso al caminar, se vive el carnaval de forma permanente. Esto tiene sus más y sus menos. Pero es mejor acomodarse a los menos, porque el exceso gana por mayoría. Esa es la lógica del caribe: la riqueza heterogénea de sus gentes, la hibridación de sus hábitos, costumbres y tradiciones. Y eso, sin duda, se ve reflejado en lo que escribes y en cómo lo escribes. Sin embargo, digamos que hay una zona del poeta que siempre permanece intacta y es la zona que tiene que ver con sus silencios, sus tribulaciones, sus ensimismamientos. Y esa zona también es definitiva –de manera incluso superior- a todas las zonas y cartografías o geografías que pueda vivir o habitar el escritor.