martes, 25 de diciembre de 2012



Humberto Charry, su legado, su vida

Humberto Charry Losada, aipuno e ingeniero civil de profesión desafió  a las calculadoras en Tokio, Japón, en 1972, dejando el alto el nombre del Huila y Colombia, un legado que perdura después de su muerte.

NEIVA
En inocencia, exploración y pequeños cálculos matemáticos descubrió Humberto Charry Losada su pasión por las matemáticas. Una materia que saca las canas y baja el ánimo a gran parte de los niños del país, pero para un pequeño niño de Aipe los números, signos, ecuaciones era un juego sencillo, que poco a poco se convirtió en su obsesión.
Este ilustre hijo de Aipe, nació el 29 de mayo de 1928, de la unión  matrimonial de Parménides Charry y Clementina Losada. “Cuando yo nací mi mamá  no me pudo lactar, yo me crie con leche de burra negra  por dos años y por eso alguna gente asegura que fue la leche de burra la que me dio la capacidad matemática”, dijo una vez con humor hablando con el periodista César Dussán.
La última vez que visitó Humberto Charry Losada su tierra natal  revivió momentos de su niñez y gozó de nuevo con el calor brindado por los aipunos, “ahora que he vuelto a mi tierra que me vio nacer, he tenido la oportunidad de hacer un repaso al escenario donde yo viví y nací,  me he encontrado con un pueblo que me quiere, que me estima, que se acerca a mí y me saluda con cariño, no lo rechazo lo abrazo, lo saludo bien  y eso a mí me congratula mucho ese afecto.”
Sin lugar a dudas, Charry Losada, quien estudió en escuelas públicas, inició el recorrido de las matemáticas en el centro educativo de Aipe. “En la escuela establecieron los días sábados para hacer la competencia entre los jóvenes en diversas materias como: geografía, historia patria, aritmética, yo sentía que en mi cabeza algo estaba pasando, sentía como yo llamo con mucho humor: un hervor  de números. Un sábado llegue a la escuela y le dije a Jesús Roa, cuanto es 39 por 47, claro él no pudo darme ninguna respuesta, el señor Ramírez, de la escuela, me observaba, le dije luego a Aníbal Perdomo, cuando da 39 por 53, y yo le di la respuesta inmediata, ahí comenzó la gesta y eso que en esa época era un pueblo pequeñito”, y por comentarios se terminó enterando algunas personas de Neiva que lo delataron cuando estudiaba en el colegio Santa Librada.
Su vida
Con el pasar de los años se casó con Sara Paredes, natural de Popayán, con la que vivió 52 años de vida, tuvo tres hijos, siendo el mayor Ricardo León economista y profesor universitario en Popayán; Constanza, médica radicada en los Estados Unidos, y Gilberto José, médico y vive en Valencia – Venezuela.
Humberto Charry Losada se graduó de Ingeniero Civil, e inició su recorrido laboral en Cali para posteriormente iniciar estudios en Perú por beca obtenida en la OEA. Cursando los estudios un empresario venezolano le ofreció empleo, por lo que sirvió a ese país, Venezuela, por 42 años de su vida.
Además en vida fue un hombre dado al servicio, se gratificaba al poder ayudar a otras personas, eso era su mayor logro. “He servido mucho como rotario, llevo 39 años, comencé mi vida rotaria en Venezuela, y recibí un reconocimiento a nivel mundial del presidente mundial de Rotary por los servicios que cumplí en club rotario de Venezuela”.
En 1972, año sabático que le daba la Universidad de Venezuela, tiempo que permanecía en Colombia, se dedicó a la canalización de la  Toma en Neiva, cuando “un buen día llaman a mi oficina desde la embajada del Japón y me dijeron:  vea señor,  se trata que en Japón hay un programa  gigante de televisión, que  ha diseñado un programa donde mostramos los talentos del mundo en alguna rama, en la rama que a usted le interesa es la matemática, el cálculo mental, los señores desde Japón van a buscarlo dentro de tres días”
Sorprendido Charry Losada, queda en espera de los japoneses que tiempo después se lo llevaron con todo pago a ese país.
“Viajé al Japón y llegamos al aeropuerto de Talara en Tokio,  salí de la aduana y me asignaron una japonesita que hablaba muy bien el español,  me llevaron al hotel, y entonces ella me dice: acomódese en el hotel y más rato le mostramos unas propagandas que se están pasando por la  televisión,  minutos más tarde prendieron el televisor y pude ver  una propaganda que decía la sorpresa del mundo,  ha venido de Sur América, país Colombia, un ingeniero Humberto Charry,  hicieron una reseña de Colombia, hicieron una breve  biografía mía y al final decía:   que según los delegados de la televisora Fuji Telecasting Company, que estuvieron en Cali, esta persona podría ser la  ganadora  de este evento”, expresó en su momento.  
Compitió con ocho seleccionados, siendo elegidos para la semifinal Rene Fuguier de Francia, Kumari Chakuntala Levy de la India y Humberto Charry, quienes se enfrentaron a las preguntas del público, resultando ganador el colombiano. Luego a los tres los retaron para desafiar la agilidad de la máquina, a lo que el participante de Francia e India respondieron que no asumirían el reto, sin embargo el huilense asumió tan grande reto.
“Cuando manifesté que sí, inmediatamente viene otra ráfaga de cálculos matemáticos, después de lo cual  viene el moderador para dar el veredicto del jurado, y me indicaron que me colocara al centro, mis piernas temblaban, me orine de la emoción, y dice el moderador: señoras y señores, por primera vez en la historia de la humanidad  el hombre vence a la máquina”, contó con emoción el huilense vencedor.
Su legado
Su historia de vida es el ejemplo a seguir de muchos huilenses que desean y están trabajando para dejar en alto el nombre del departamento y país. .
De esa gran experiencia quedó el trofeo que consta de un mapamundi, y sobre el un hombre en actitud de vencedor y una lectura que dice: ‘la sorpresa internacional del siglo’, más la suma de cuatro mil dólares, y adicionalmente el gobierno de Japón le dio un viaje por Japón con todo pago durante nueve días.
Último deseo
A demás de la gloria que entregó Humberto Charry Losada al municipio de Aipe y a Colombia, su último deseo fue “quisiera para mi gloria espiritual, colocaran una placa en la casa donde nací, no en calle caliente, sino en la esquina de  la Policía hacia el oriente, esto sería un gran acto de gratitud de mi pueblo natal”

Este ilustre hijo de Aipe, falleció el pasado 29 de noviembre de 2012 en la ciudad de Popayán, donde residía en compañía de su esposa.

PIE DE FOTO
Humberto Charry Losada, dejó en alto el nombre de Colombia en tierras asiáticas al desafiar la máquina.












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