Entrevista en La Movida Cultural con el escritor, docente universitario y editor periodístico, Heber Zabaleta Parra sobre la lectura, su importancia y las maneras de impulsarla entre las nuevas generaciones.
martes, 2 de mayo de 2017
¿Cómo incentivar la lectura en niños y jóvenes?
Entrevista en La Movida Cultural con el escritor, docente universitario y editor periodístico, Heber Zabaleta Parra sobre la lectura, su importancia y las maneras de impulsarla entre las nuevas generaciones.
lunes, 23 de enero de 2017
Ensamble Colombia – Francia: Lugar de hallazgos
Con la presentación en el cierre del festival, Antonio Arnedo nos ha recordado que la suya es una música que nos pertenece como colombianos.
Por Marcos Fabián
Herrera Muñoz
Si intentáramos definir el recorrido musical de Antonio Arnedo,
ese camino iniciado con su disco Travesía,
que pasa por los compilados Orígenes y Encuentros , y llega hasta su
reciente Colombia, audacia es la
palabra que encuentro más apropiada. Experimentación con un sabor raizal y una
indagación pertinaz en los géneros endógenos de nuestro país para hacer aflorar una música renovada en sus
expresiones rítmicas y universalizada en sus fusiones jazzísticas. Un lenguaje
nuevo y auténtico que el talento de Arnedo ha sabido dotar de singularidad
sonora. Distante de los artificios,
arriesgada tentación de músicos que emprenden una tarea similar a la de Arnedo, su presentación en el cierre del Cartagena XI
festival Internacional de Música, ha confirmado el afianzamiento de su
propuesta y el vigor creativo de su cantera musical. El ensamble encuentro
Francia – Colombia, que vimos en la tarima de la Plaza de San Pedro el sábado
14 de enero, fue concebido de manera especial para este festival dedicado a
celebrar la música de La Belle Epoqué. En
razón a la fraternidad tan cara a los franceses, presenciamos a
LucienneRenaudin Vary, la prodigiosa y precoz trompetista, entregando un sonido
plenamente incorporado al marco instrumental que siempre ha acompañado al
célebre jazzista colombiano: guitarra, contrabajo, batería, saxofón y
flautas.
Escuchamos canciones del repertorio colombiano, con la exquisita
intromisión de la trompeta, que nos permitieron apreciar el diálogo aerófono
con el saxofón, y que amistaron el desparpajo del caribe colombiano con la
solemnidad del café Parisino. Arnedo nos confirmó que su música es una fusión
permanente de timbres y colores, tradiciones y legados. Su cubilete, es un
punto receptor de las más diversas corrientes sonoras, que honra los rasgos
ancestrales y los enaltece con el sonido de su saxofón. Bien sea con el porro,
la cumbia o el bambuco, su impronta se conserva incólume: una saludable
anulación de barreras estilísticas para apropiarse de las entrañas musicales y
vivificar la génesis de ritmos esenciales en los acervos culturales de la
región andina, pacífico y caribe. Con la presentación en el cierre del
festival, Antonio Arnedo nos ha recordado que la suya es una música que nos
pertenece como colombianos.
domingo, 23 de octubre de 2016
Celebración del Día Blanco en Neiva
La
joven estudiante de Comunicación Social de Uniminuto, Jeniffer Tatiana Rivera
Sáenz, persona en condición de discapacidad visual, escribe el relato de por qué surgió esta gala y los logros que ha
tenido esta población en la capital huilense.
Jeniffer Tatiana Rivera Saenz
El
Día Mundial de la Visión, llamado popularmente como Día Blanco, es una campaña
que crearon varios gobiernos, debido a la gran cantidad de personas en
condición de discapacidad visual. Según la Organización Mundial de la Salud
(OMS), 285.000.000 de personas en el mundo padecen esta condición, de las cuales 39.000.000 son ciegas y 246. 000.000 de baja
visión. Una de las causas principales es la catarata y al finalizar este
artículo vas a encontrar una recomendación para prevenir esta enfermedad.
En
la ciudad de Neiva existe una institución educativa que permite a los niños y
jóvenes en condición de discapacidad visual, tener la oportunidad de estar en
un aula de clase y hacer parte de un plan educativo al igual que los demás.
El
Día Blanco es un evento en el que desde
hace 21 años la escuela ‘Enriqueta
Solano Durán’ y la sede central: Institución Educativa Departamental Tierra de Promisión,
le muestra a sus docentes, padres de familia, estudiantes y cuerpo
administrativo las diferentes habilidades y talentos que tienen los chicos de
esta población.
Esta
actividad es organizada por las docentes de apoyo de la institución, quienes
con amor les brindan la ayuda necesaria a estos héroes, que sin importar ese
mundo oscuro en el que viven, son un claro ejemplo de que sí hay razones para
ser felices.
El
21 de octubre del presente año se dieron cita nuevamente para poder disfrutar
de las diferentes presentaciones que los estudiantes prepararon con ayuda de
las docentes de apoyo: Adriana Murcia, Yeimy Liliana Ramírez, Karen Lorena
Lesmes y Maira Alejandra Vargas, quienes a diario cumplen una labor que muchas
veces no es agradecida ni reconocida.
La
organización de esta celebración la
lideran estas docentes con el apoyo de
la rectora Gilma Olaya Rojas y las coordinadoras Luz Mery Tovar Rojas y Lely
Polanco, realizando distintas actividades que permitan que todo salga de la
mejor forma posible.
Actividades culturales
En
este día especial, se vieron unos actos culturales maravillosos, en los que sus
protagonistas fueron los estudiantes de las dos sedes. Ellos realizaron: Intervenciones
musicales, una obra de teatro y danzas. Vale resaltar que la obra finaliza con
la interpretación de unas coplas (Rajaleñas), que nos dejan un hermoso mensaje:
Ciega
está la sociedad, que no quiere comprender.
Que
los ojos son el alma, de los que no pueden ver.
También
se presentó un video donde se recopilan los 21 años de este día tan especial y
se hizo entrega de unos reconocimientos a las docentes, padres de familia y estudiantes
que hicieron su participación.
Testimonios
Yo,
Jeniffer Tatiana Rivera Sáenz, fui una
de las estudiantes que estuvo presente en varias ediciones de este evento y en
esta ocasión me alegró haber podido contribuir llevando al prestigioso
presentador y estudiante de Comunicación Social de la Corporación Universitaria
Minuto de Dios, Robinson Gutiérrez Arias, quien disfrutaba y se alegraba de
ver, desde los más pequeños, hasta los
que ya están a un paso de finalizar sus estudios presentar cada acto. Él, más
que anunciar cada presentación leyendo un guión, dejaba ver que entregaba su
corazón por completo y estaba muy feliz de compartir con cada uno de ellos.
Realmente es de admirar lo que hace.
¿
Qué significado tiene para usted como
docente de la I.E Departamental tierra de promisión el día blanco? Una de las
mujeres que le dedicó 17 años de su vida a la formación de los estudiantes en
condición de discapacidad visual, la profesora Neyla Quesada da la siguiente
opinión: “Es muy importante por 2 razones: 1. Porque se reconocen las
capacidades que cada una de las personas con limitación visual tienen, nos
damos cuenta que son seres que pueden ser útiles a la sociedad y que ya no
están para pedir limosna; sino que se preparan, se capacitan y logran salir
adelante. 2. En el Día Blanco se dan pautas para el cuidado de la visión,
porque muchas veces somos muy descuidados con esa parte que es muy importante
para sobresalir, aunque sino la tenemos
por cualquier circunstancia de igual forma podemos salir adelante y surgir así
como lo han hecho ustedes sin necesidad de depender de alguien”.
La
docente Consuelo Pérez nos dice: “Significa un reconocimiento a la tenacidad y
el empuje de estos niños en condición de discapacidad visual. Es un reto enorme
para nosotros porque a veces no sabemos cómo actuar frente un caso de estos y
gracias a ellos mismos en particular, yo he aprendido una cantidad de cosas y
les agradezco inmensamente”.
María
Eugenia Gómez, maestra del área de Ciencias Sociales de la institución afirma:
“Es un acto muy especial donde se muestran los talentos, destrezas y
habilidades de los niños en condición de discapacidad visual. Gracias a esta
celebración nos sensibilizamos más, los respetamos más, los queremos más y nos
damos cuenta de todo ese potencial humano que ellos tienen”.
Finalmente,
para el cuidado de la visión ten en cuenta lo siguiente: No leas cuando estés
cansado o a punto de dormirte. Al levantarte, espera por lo menos una hora para
leer.
domingo, 17 de abril de 2016
Libro 'Nos metimos en la cocina...' Al calor del hogar
Gustavo Arango
Escritor y Docente en Nueva York
La palabra hogar tiene su
origen en el fuego que mantiene la tibieza de la casa y, por extensión, está
asociada con el fuego que sirve para preparar los alimentos. Al elegir el tema
y el enfoque para este libro, su autor nos recuerda que el verdadero centro de
poder en una sociedad no está en las oficinas de gobierno, ni en las
instituciones, sino en la intimidad del hogar. Allí se nutren los valores que la
sostienen. La cocina da fuerza a la unidad familiar.
Si algún futuro
historiador quisiera retratar la sociedad huilense se principios del siglo XXI,
encontrará en este libro información más valiosa que en muchos documentos oficiales.
Aquí están las mujeres protagonistas, soñadoras, emprendedoras, sensibles, alegres,
determinadas, que han dado forma a una comunidad consciente de sus retos, orgullosa
de sus logros y optimista sobre sulegado a las generaciones del futuro.
La cocina es la excusa,
pero la vida entera se vislumbra en esos intercambios rápidos de preguntas y
respuestas espontáneas. Aquí están las hijas que honran la tradición, las
esposas que son cómplices de sus maridos, y las madres para quienes sus hijos
son la vida. Todas ellas son conscientes y orgullosas de su papel, discretas y
respetuosas de los hombres, que aquí sólo aparecen en un segundo plano.
La conversación es
amable, pero no excluye el sentido crítico hacia las cosas censurables. El
maltrato infantil, la corrupción, la irresponsabilidad, reciben justo reproche.
Pero el tono general es de optimismo, de amor por la región –incluso en
aquellas que vienen de lejos y han sido adoptadas por la sociedad opita.
No sería de extrañar que
este libro causara conmoción en la ciudad. Después de leer estas entrevistas,
uno se pregunta cuántas otras mujeres valiosas se quedaron por fuera. Quizá,
con el tiempo, sea necesario hacer reediciones cada vez más ampliadas.
La presencia de Heber
Zabaleta es sutil e inteligente. Pregunta lo justo para que sus entrevistadas
se luzcan y revelen las facetas que las hacen únicas. Sazona la conversación
con una respetuosa picardía.
Sólo una objeción se me
ocurre. Tanto el entrevistador como las entrevistadas parecen mirar la sal con muy
poca simpatía. Se refieren a ella para hablar de lo malo. Quizá sea la idea de
que sube la presión o la superstición asociada con ese ingrediente
indispensable. Lo cierto es que sin sal la vida perdería su sabor y este libro
nos ofrece un delicioso grupo de mujeres muy capaces de encontrar el punto
justo del sabor.
sábado, 16 de abril de 2016
Libro revela “los secretos y placeres de las mujeres huilenses”
Derecho a realizarse plenamente de la mujer huilense
Miguel de León
Escritor Huilense.
En las sociedades patriarcales como la nuestra, a la mujer
se la asocia con y su presencia se
restringía a la llamada esfera privada, concretamente a la esfera doméstica, a
la casa y, dentro de ésta, especialmente, a ciertas habitaciones como la
cocina, el dormitorio o la sala de estar. No podemos siquiera pensar en la casa
en términos generales, pues la biblioteca, por ejemplo, se convertía en un
lugar primordialmente masculino, por no decir nada del garaje, por ejemplo. Sin
embargo, es bueno tener en cuenta que la mayoría de los llamados espacios
femeninos como “la cocina” o “el dormitorio” no lo eran tal.
La cocina, por ejemplo, era y sigue siendo un espacio
reservado a la mujer en calidad de trabajadora pero que es continuamente
invadido y “disfrutado” por el resto de los miembros de la familia; y el
dormitorio es, en realidad, el lugar reservado para el descanso y el placer del
hombre. Curiosamente, cuando una mujer dice que se va para la cocina, está
diciendo que se va a un espacio privado. Sin embargo, los grandes chefs siguen
siendo hombres, pero lo hacen es espacios públicos, en los restaurantes. De ahí
que Heber Zabaleta Parra escoja lo que sería un espacio privado para
hacer públicas algunas intimidades de nuestras mujeres.
De ahí su titulo, “Nos metimos en la cocina de…”, con un
subtitulo diciente, “los secretos y placeres de las mujeres huilenses”,
entrevistas que buscaban una mirada
diferente de las mujeres en el poder político. Entrevistas cortas, muy
puntuales, que no dicen todo lo que se podría, pero que a veces reflejan mucho
más de que se quería. Y eso es lo bueno, alguna dice, “me conquistan con una
buena bailada” y la expresión es presumida, por que el hombre es el que pone el
ritmo pero ellas le ponen su sello, otra dice con toda desfachatez que lo más
moderno que tiene en la cocina “es la empleada que es mediogomela” y uno
entiende porque somos tan conservadores políticamente, pero casi todas bromean
con el machismo, cuando dicen sobre quién manda en la casa “mi marido tiene el
control… del televisor”.
Con este libro, el autor continúa con sus búsquedas en torno
a las nuevas relaciones de la mujer. El anterior fue “Las Hijas de La Gaitana”,
crónicas que nos hablaban del trabajo cotidiano de las mujeres, sus aportes al
desarrollo económico de la región. Ahora los textos son diferentes, pero se
complementan en sus intenciones: reivindicar el derecho a realizarse plenamente
de la mujer huilense.
sábado, 2 de abril de 2016
lunes, 14 de diciembre de 2015
Poeta huilense Winston Morales Chavarro a Polonia
El
destacado escritor huilense, hoy docente de la Universidad de Cartagena, acaba
de recibir invitaciones oficiales de las Universidades de Poznan y Szczecin,
Polonia. En entrevista con www.noticiasalsur.co,
recuerda que en octubre pasado estuvo dando unas charlas y lecturas en las
Universidades de Varsovia (CESLA-Centro de Estudios latinoamericanos de la
Universidad de Varsovia); en la Universidad Adam Mickiewicz, de Poznan; en la
Biblioteca Pública de Zielona Gora, en Zielona Gora; en la Universidad de
Cracovia, y en la librería Élite, de Cracovia. Ahora la oportunidad es en la
Universidad de Szczecin, ciudad polaca en la frontera con Alemania, y
nuevamente en la Universidad Adam Mickiewicz, de la ciudad de Poznan. “Es muy
probable que a partir de julio de 2016 me traslade a Polonia como profesor
invitado de la Universidad de Szczecin”, afirma Winston Morales.
Heber
Zabaleta Parra
Redacción
Noticias al Sur
“Otro
mes en Polonia, con la posibilidad de conocer la ciudad de Szczecin, es un
verdadero privilegio para este poeta huilense, quien siempre ha guardado un
gran respeto y una gran admiración por poetas como Wisława Szymborska (premio
Nobel de Literatura 1996), Witold Gombrowicz (candidato en vida al Premio
Nobel), Czesław Miłosz (Premio Nobel de Literatura en 1980), oBruno Schulz”.
Así lo afirma Winston Morales Chavarro, hoy por hoy, el más importante representante
de la literatura huilense con una proyección internacional de gran prestigio y
reconocimiento, como se consolida con esta invitación.
¿Cómo
ha logrado su rica y premiada producción literaria ser conocida y admirada en
Europa para ser invitado a las más importantes universidades de ese continente?
Tuve
la fortuna de conocer, gracias al Premio Internacional de Poesía David Mejía
Velilla, el cual gané el año anterior en la Universidad de la Sabana, al decano
de la Facultad de Filosofía y Letras el profesor e investigador polaco Bogdan Piotrowski.
El profesor Piotrowski me puso en contacto con importantes figuras de la
academia y las letras polacas y de allí mi vínculo con este misterioso país. Tuve
la suerte de conocer a la traductora de la obra de Czesław Miłosz la profesora
de la UAM la doctora Barbara Stawicka-Pirecka. La profesora Barbara, Jefa del
Departamento de la Literatura Española e Hispanoamericana de la Universidad de
Poznan, me invitó a dos de sus cursos. Su gusto por Aniquirona ha sido tan
grande, que ya está trabajando en una traducción de ese, mi primer libro
publicado. Luego tuve lecturas en las Universidades de Cracovia, Varsovia, en
la Librería Élite (también en Cracovia) y en la Biblioteca Pública de la ciudad
de Zielona Gora. Mi estancia ahora en diciembre de 2015 y enero de 2016
contempla nuevamente la Universidad Adam Mickiewicz, de Poznan, y la UniversidadSzczecin,
de la ciudad fronteriza de Szczecin.
¿Qué
significa, en su trayectoria profesional, esta estadía de un mes en Polonia?
Ha
sido una experiencia reparadora y estimulante. No sólo por lo que significó
para mí conocer en octubre pasado la Universidad de Poznan, la cual lleva el
nombre del poeta romántico polaco Adam Mickiewicz, sino
también por conocer una ciudad como Varsovia, la cual fue totalmente destruida
por los alemanes durante la Segunda Guerra mundial. La misma Universidad de
Poznan fue cerrada por los nazis en 1939. Es increíble como las ciudades
anteriormente mencionadas recuperan su belleza y esplendor en menos de 50 años.
Como dato curioso, el primer negocio que se abrió en Varsovia, luego de la
guerra, fue una floristería. Esto, sin duda, es un acto poético y un acto de
amor. El pueblo polaco es un pueblo que ha sufrido durante toda su historia la
ocupación de otros países y fueron seis millones de polacos los asesinados
durante la Segunda Guerra Mundial. No obstante, se sabe que Cracovia es la
capital de los libros y que los grandes intelectuales polacos huyeron hacia
esta ciudad convirtiéndola en un emporio cultural. Hoy por hoy todas las universidades polacas
cuentan con programas de lenguas románicas o hispánicas y esto es un gran
mensaje que le transmiten al mundo hispanoamericano.
De
modo que otro mes en Polonia, con la posibilidad de conocer la ciudad de
Szczecin, es un verdadero privilegio para este poeta huilense, quien siempre ha
guardado un gran respeto y una gran admiración por poetas como WisławaSzymborska
(premio Nobel de Literatura 1996), WitoldGombrowicz (candidato en vida al
Premio Nobel), CzesławMiłosz (Premio Nobel de Literatura en 1980), oBruno
Schulz.
¿Es
muy probable que a partir de julio de 2016 se traslade a Polonia como profesor
invitado de la Universidad de Szczecin?
Siempre,
desde que era un niño, he preferido los movimientos telúricos y la naturaleza
cambiante del mundo. Por más que lo intento, jamás he podido quedarme por mucho
tiempo en algún sitio. Mis únicos territorios fijos han sido la literatura y la
pedagogía. Cuando uno ama en extremo, desea comunicar, compartir, de modo que
la pedagogía es un apéndice de la literatura, de ese deseo de compartir lo poco
que se sabe. Y el compartir lo que se sabe
tiene que ver con nuevas formas de ver el mundo, de nuevas culturas, de otros
seres y su manera de ir por la vida. Mi madre y mi padre –cosa que dudo por el
miedo que le tiene mi padre a los aviones- debieron pensarme en un avión. Hace
más de 46 años que no paro de volar. Y me refiero a vuelos físicos como vuelos
imaginarios. Creo que desde entonces el mundo es pequeño para mí, y esa es una
virtud que me concede la literatura.
Por
este motivo, en octubre de 2015 tuve la fortuna de compartir mi obra y mi mundo
literario con estudiantes y profesores de las Universidades polacas Jaguelónica,
de Cracovia; Adam Mickiewicz, de Poznan; Universidad de Varsovia (Centro de
Estudios Latinoamericanos –CESLA-), y la Biblioteca Pública de la ciudad de
Zielona Gora. Fue una experiencia maravillosa, tanto, que regreso ahora en
diciembrea compartir experiencias con estudiantes del área de lenguas románicas
de la Universidad de Poznan y estudiantes del programa en hispánicas de la
Universidad de Szczecin, en la ciudad del mismo nombre.
La
Universidad de Szczecin está en la elaboración de un convenio con la
Universidad de Cartagena para ser profesor invitado a partir del segundo
semestre de 2016.
En
este momento, ¿cuál es su visión del trabajo cultural en el país?
Colombia
es un país extremadamente rico en creación y en gestión. El colombiano es un
ser creativo hasta decir no más. Eso de que somos uno de los países más
ignorantes del mundo no se lo cree nadie. Esas estúpidas encuestas de los más
felices, de los más inteligentes, de los más sensuales, son verdaderas pérdidas
de tiempo. Ahora, se debe reconocer sí que nuestra educación es una de las más
malas del mundo y que así como hay colombianos muy buenos, hay una gran
cantidad de conformes, de mediocres y de básicos: prueba de ello, los idiotas
que llegan cada cuatro años al poder y que son elegidos, curiosamente, por los
más inteligentes.
En
Colombia hay muy buena literatura. En Colombia hay grandes pintores. Lo que
pasa es que parece que hay escasez de toda índole porque los medios de
información (que distan mucho de ser de comunicación) invisibilizan todo
aquello que no genera pauta y mercado. Los medios verticales (llámense canales
privados), tienen intereses y dentro de esos intereses no están la exposición
fotográfica, el lanzamiento del libro (salvo que el seudopoeta sea un senador),
la publicación de una nueva obra, la composición de una ópera. Ahora prevalece
el terror y el miedo, el marketing del holocausto y la muerte. Todo, desde que
te levantas, es sangre, asesinato, borrachos, bombas y narcotráfico. Con esta
visión monotemática de la realidad, ¿qué le depara al país, qué les depara a
nuestros niños?
Usted
ha creado un lenguaje propio, un universo único, un estilo particular, ¿qué
está tejiendo bajo las perspectivas de un postconflicto en Colombia?
A
mí nunca me han gustado los caballitos de batalla y eso de literatura para el
postconflicto me parece un discurso oportunista. La gran literatura escapa a
esos rótulos de la prensa y de las grandes editoriales. La gran literatura de
todos los tiempos ha estado comprometida con un estado moderno, con la utopía
perseguida por la mayoría de edad del hombre y de un estado no fallido. Mi
poética, desde La dulce Aniquirona (mi primer libro publicado) hasta ¿A dónde van
los días transcurridos? (de próxima aparición) es una literatura que no le
canta a la guerra. Y no digo con esto que le cante a la paz, que no sé yo qué
es eso, sino que le escribo a las verdades del hombre, a sus sueños, a sus
búsquedas, a sus utopías, a su fragilidad. Y cuando hablo del hombre, me
refiero no sólo a los hombres y a las mujeres de la contemporaneidad, sino
también a los hombres y a las mujeres del futuro, que la poesía debe ser
atemporal, supraespacial, que trascienda consideraciones humanas. Y creo que
ese ha sido mi deber siempre. Ahora, si hay un acuerdo de paz –que espero que
lo haya- eso no determinará para nada mi manera de escribir y mis propuestas
literarias. Afortunadamente soy un poeta anónimo y el anonimato me da la
libertad de no recibir presiones editoriales.
A
lo largo de su trayectoria, ha trabajado entre la poesía y la novela, ¿en cuál
se siente mejor en la actualidad?
Yo
no marcaría una línea divisoria entre ellas. Las grandes y las mejores novelas
son grandes elucubraciones poéticas. Si tú lees Lejos de Roma, de nuestro reciente premio Rómulo Gallegos Pablo
Montoya, te darás cuenta que es un poema de largo aliento, que casi puede
llamarse novela, o que muchos llaman novela, pero que tiene la intensidad, el
lenguaje, los ritmos internos de un gran poema. Lo mismo puedo decir de La muerte de Virgilio, del escritor
austriacoHermann Broch. En esas últimas 18 horas de vida del gran poeta
Virgilio, Broch hace una defensa del lenguaje poético para mantener el misterio
y la grandeza del gran pensador y poeta romano. Es un poema bello, de profundas
reflexiones metafísicas.
Con
respecto a mi única novela publicada, soy consciente de que el lenguaje poético
es menor y que en ella subyace una narrativa que quiere contar muchas cosas.Dicha
narrativa me dio libertades que nunca me ofreció la poesía. Pero esta es una
elección muy personal del escritory en mi caso particular quise alejarme lo más
distante posible de la poética muy personal de Aniquirona y de Schuaima.Yo
debía marcar una diferencia y creo que lo logré. Ahora tengo dos novelas
inéditas, que espero algún día conozcan su propia luz, y una de ellas es mucho
menos poética que Dios puso una sonrisa sobre su rostro.
De
su traslado de residencia de Neiva a Cartagena, ¿cómo ha influido en su
producción literaria?
La
confrontación con una cultura tan diferente a la andina, sin lugar a dudas se
va configurando en el alma escritural del poeta y en su razonamiento o forma de
relacionarse con sus cosmogonías. El caribe colombiano posee la virtud de la
diversidad, de la pluralidad, de la diferencia. No sólo desde los aspectos
meramente humanos (color de piel, imaginarios, modos de vida) sino también
desde la naturaleza y el paisaje simbólico de la ciudad. El caribe es
exuberante, pródigo en colores, sabores, olores. Su abundancia se ve reflejada
no sólo en la inmensidad del océano (o del cielo), sino en la sonrisa de la
gente, en los brazos abiertos a la fiesta, al espíritu carnavalesco. En
Cartagena siempre es carnaval. A través de los olores de su gastronomía, de la
música vibrante que nunca se detiene, del fragor de los cuerpos que danzan
incluso al caminar, se vive el carnaval de forma permanente. Esto tiene sus más
y sus menos. Pero es mejor acomodarse a los menos, porque el exceso gana por
mayoría. Esa es la lógica del caribe: la riqueza heterogénea de sus gentes, la
hibridación de sus hábitos, costumbres y tradiciones. Y eso, sin duda, se ve
reflejado en lo que escribes y en cómo lo escribes. Sin embargo, digamos que
hay una zona del poeta que siempre permanece intacta y es la zona que tiene que
ver con sus silencios, sus tribulaciones, sus ensimismamientos. Y esa zona
también es definitiva –de manera incluso superior- a todas las zonas y
cartografías o geografías que pueda vivir o habitar el escritor.
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