miércoles, 18 de junio de 2014

Festicrearte, espacio de encuentro intercultural, multicultural y alternativo



Festicrearte se ha convertido en un verdadero espacio de participación para artistas, gestores culturales y ciudadanos del común, que procuran un lugar de reflexión y disfrute de otras expresiones culturales más allá de las promocionadas comercialmente.

Redacción Caribe 125
Con el propósito de promocionar los diversos valores culturales del Departamento del Huila, en el marco de las fiestas sampedrinas, a partir de este 20 de junio abre sus puertas el Festival de las Artes y la Creatividad, Festicrearte 2014, en las instalaciones de la Biblioteca Departamental ‘Olegario Rivera’ en el Bloque Cultural del Centro de Convenciones  ‘José Eustasio Rivera’.
Este evento, que nació en 1997, con el paso de los años  ha logrado convertirse en un verdadero espacio de participación para artistas, gestores culturales y ciudadanos del común, que procuran un lugar de reflexión y disfrute de otras expresiones culturales más allá de las promocionadas comercialmente.
Festicrearte, que se extenderá hasta  el 30 de junio,  “se convierte por estos días en un espacio de encuentro intercultural, multicultural y alternativo, de opinión y diálogo, no como un mecanismo de oposición al Festival Folclórico, sino como un complemento del mismo”.
Según sus organizadores, Festicrearte ha diseñado en esta oportunidad una dinámica cultural que comprende actividades musicales, literarias, fotográficas y visuales, para que propios y turistas hagan parte de la versión   54 del Festival Folclórico, Reinado Nacional del Bambuco y Muestra Internacional del Folclor.
“El Huila es un Departamento dueño de un rico y diverso patrimonio cultural, expresado en manifestaciones tangibles e intangibles que constituyen un soporte de nuestra identidad, con manifestaciones tanto festivas, literarias, costumbristas, artesanales y artísticas, como arquitectónicas, arqueológicas, tecnológicas y de conocimiento, reflejo de un ser cultural definido que se desarrolla en una forma de ser y de sentir que conocemos como la huilensidad”, expresan los promotores de Festicrearte.
Recuerdan que  los huilenses y turistas encuentran en el bloque de la Biblioteca Departamental  ‘Olegario Rivera’  espacios como la Sala Infantil, Sala Museo ‘José Eustasio Rivera’, Museo Arqueológico Regional de Neiva,  la Academia Huilense de Historia, el Museo del Sanjuanero, el  Museo ‘Jorge Villamil Cordovez’, Museo de Arte Contemporáneo del Huila y la Emisora Cultural del Huila, donde jóvenes y público en general pueden departir con artistas y amigos alrededor del aroma del mejor café del país: el café huilense. 

Programación Cultural de Festicrearte en la
Biblioteca Departamental  ‘Olegario Rivera’
 Sábado 21
 Apertura Festicrearte y presentación de los concursos departamental de poesía “José Eustasio Rivera”; cuento “Humberto Tafur Charry” y dramaturgia “Gustavo Andrade Rivera”.
Hora: 6:30 p.m.
  
Domingo 22   
 Taller de acuarela dirigido a niños y jóvenes con discapacidad de la Sala Conectando Sentido (S.E.D)
Tallerista: Ferney Díaz
Hora: 10:00 a.m.

LECTURA DE MINICUENTOS
Escritores invitados: Luis Ignacio Murcia, Carlos Parra y José Onías Cuéllar
Hora: 2:30 p.m.

Lunes 23   
PRESENTACIÓN Y CONVERSATORIO DEL PERIÓDICO DESDE LA U.
Participa: Heber Zabaleta Parra
Hora: 10:00 a.m.

VELADA MUSICAL A CARGO DEL DUETO LA GAITANA
Participan: Luis Eduardo Tafur y Eugenio Augusto Lima
Hora: 3:00 P.m.

Martes 24
 CONCIERTO SANJUANERO
PRESENTACIÓN CD TRIO CRISTAL Y DEL GRUPO HIJUELAPO
Participan: El Trío Cristal y grupo Hijuelapo de Campoalegre
Hora: 7:00 p.m.

 Miércoles 25
MUESTRA BIBLIOGRÁFICA SOBRE LA MEMORIA HISTORICA – HUIPAZ.
Conversatorio: "Pincelando el Sol Naciente" Pablo Emilio Escobar
Hora: 10:00 a.m.

 Jueves 26
 PRESENTACIÓN DEL LIBRO “RAÍCES: POEMARIO”
Participa: Pastor Polanía
Hora: 2:30 p.m.

VISITA DE LAS CANDIDATAS AL REINADO NACIONAL DEL BAMBUCO A FESTICREARTE
Velada musical a cargo del grupo Semillitas de Jaime Ricardo Guio Ordóñez
Hora: 6:30 p.m.

Viernes 27
PRESENTACIÓN DEL LIBRO “EL FESTIVAL DE LA ALEGRIA EN GARZÓN, HUILA”
Participa: Jorge Gentil Puentes Rojas

Hora: 10:00 a.m.


jueves, 12 de junio de 2014

Héber Zabaleta, trabajador incansable

Escrito por  La Nación, Redacción web
Héber Zabaleta, trabajador incansable

Un pequeño anuncio, en el diario El Tiempo, le permitió a Héber Zabaleta conocer que en Neiva necesitaban un periodista.  Él estaba en Cartagena y se animó a enviar la hoja de vida; a los cuatro días lo llamó la gerente de La Nación, María Consuelo Vega, quien le preguntó si estaría dispuesto a vivir en Neiva.




No supo qué decir; dos días más tarde lo llamó Martha Eugenia López Bedoya, subdirectora del periódico, quien lo animó; “en ese momento no había egresados en Neiva (en comunicación social y periodismo) de la Universidad Surcolombiana”. Era muy joven, sin compromisos que lo ataran, de modo que aceptó.



Tanta era la urgencia por sus servicios, que muy rápido coordinaron el viaje a la capital huilense, con el director Fermín Segura, que estaba en la Heróica. Fue un comienzo muy emocionante, y más cuando el mismo Fermín lo hospedó en su casa, no solo esa noche, sino durante cerca de dos meses. Llegaron a Neiva el 24 de mayo de 1997 y desde aquel día comenzó su propia historia en La Nación.



Una historia que duró 15 años, durante los cuales se le veía madrugando y trasnochando, en unas jornadas que duraban alrededor de 18 horas diarias. A ello estaba acostumbrado, luego de su fructífero paso por más importantes diarios de Cartagena, lo mismo que en Caracol Bogotá.



Confiesa que si no hubiera conocido al señor Jesús Oviedo, quizá no se hubiera quedado en Neiva, porque no se adaptaba al cambio de ciudad. Se identificó con su pensamiento positivo; pero además, Martha Eugenia le ofreció la Jefatura de Redacción. Apenas cumplía seis meses en el diario y ya lo promovían al cargo más alto; era algo extraordinario y todo un reto que lo sedujo.



Ocho años duró en el cargo, tiempo durante el cual tuvo que superar duras pruebas, como la muerte de Fermín Segura y la renuncia de Martha Eugenia Díaz; “yo casi también renuncio, por solidaridad”. Al mismo tiempo le confiaron más responsabilidades y los buenos resultados no se hicieron esperar. “Logramos llevar a La Nación a estar entre los 10 mejores periódicos del país, entre los ocho más leídos, cuando no había internet, redes sociales. Además, llegamos con el periódico impreso a Bogotá y Medellín, incluso a los Llanos… Logrando ganar todos los años el Premio Reinaldo Matiz… yo lo gané dos veces”.



En 2005, Heber deja la jefatura y asume la dirección de  revistas y ediciones  especiales; “empezamos a consolidar lo que son hoy la revista de vivienda, la revista de autos, de salud, creamos la revista cultural Al Sur, se consideró la revista Güipas… creamos el periódico La Nación Júnior y La Noción, para el Día de Inocentes, que ganó premio de  periodismo”.



El 24 de diciembre pasó su carta de renuncia, para dedicarse a otros proyectos. Así, esos 15 años en La Nación ahora hacen parte  de un pasado “maravilloso”, por el que se siente muy agradecido.

sábado, 24 de mayo de 2014

Neiva, al tablero con el profesor Aldemar




El sociólogo, docente e investigador Aldemar Macías Tamayo nos acerca  a los diversos escenarios de la ciudad, sus proyectos, sus actividades, pero en particular a su gente y las aspiraciones que se trabajan en comunidad con su libro ‘Neiva, transformaciones y sueños colectivos’.

Heber Zabaleta Parra
Docente-Editor Periodístico
Se cumplieron los actos de celebración de los 402 años de la tercera fundación de Neiva.  Y que bueno es retomar  la lectura del  libro  ‘Neiva, transformaciones y sueños colectivos’ del sociólogo, docente universitario y ensayista Aldemar Macías Tamayo.
‘Neiva, transformaciones y sueños colectivos’ es una obra de indudable actualidad y necesaria consulta si se quiere entender  los  procesos que se viven en la capital huilense y son protagonizados por sus habitantes, al igual que los fenómenos sociales que se están gestando en las comunas de la ciudad.
Y es que  ‘Neiva, transformaciones y sueños colectivos’ está escrito bajo la percepción del especialista  e investigador universitario, con el estilo del docente y la metodología del ensayista acostumbrado a pensar y reflexionar, pero igualmente con las herramientas y fortaleza  que brinda el periodismo, y cuya lectura hoy en día no pierden un ápice de vigencia.
Por eso, tiene razón el periodista y docente universitario Henry Rubiano, cuando afirma que “¿cuáles han sido las prácticas y concepciones sobre la administración pública de la ciudad de Neiva de los dirigentes y las élites de este municipio?, ¿cómo se preparan los neivanos frente a fenómenos del cambio climático, la movilidad, el deterioro de sus bienes públicos, la crisis ética, su hábitat, el desplazamiento, la convivencia, la participación ciudadana, su cultura y las transformaciones de sus instituciones? Ante estos y otros interrogantes intenta dar respuestas Aldemar Macías”.
Agrega  que “este libro es un acercamiento investigativo a estos interrogantes para contribuir a la generación de una agenda pública sobre temas fundamentales que inquietan a los neivanos y, sobre ellos dar elementos que permitan despertar debates, discusiones y propuestas sobre muchos de los problemas y apuestas que se están pensando para la ciudad. Para Macías, es claro que la deliberación y el debate son los pilares que deben caracterizar a una democracia y a una ciudad, para que se expresen los diversos intereses y, alrededor de la palabra y los argumentos, se enriquezcan las propuestas, las  múltiples miradas, los diálogos de saberes, y se tomen decisiones construidas sobre consensos a partir de la participación ciudadana con el protagonismo de todos sus actores que construyen la ciudad”.

Perfil
Aldemar Macías Tamayo es sociólogo de la Universidad Nacional de Colombia. Estudios de Maestría en Educación y Desarrollo Comunitario, convenio Usco-Cinde; en Historia, convenio Usco-Universidad Nacional. Docente  de las universidades  Surcolombiana  y  Cooperativa, y consultor en planes de gestión. Ha participado en pasantías e intercambios de experiencias en países de América Latina y Europa.
Ha publicado varios artículos, entre los cuales se destacan ‘La fiesta como una propuesta de convivencia’ en la Revista Observatorio del Huila; ‘El valor de la cooperación en la huilensidad’ en los fascículos de cambio de actitud de la Gobernación del Huila; ‘Pensar la ciudad y refundar la política’ en el Instituto ‘Luis Carlos Galán’-OEA; ‘Nuevas formas de gobernabilidad en el Huila, Defensoría del Pueblo-Asdi; ‘El Huila en sus 100 años’, Primera Bienal de Ensayo  ‘Joaquín García Borrero’-Usco; ‘El movimiento comunitario en Neiva’, Historia General del Huila. Aldemar Macías Tamayo  es panelista del espacio radial Usted y Nosotros que se transmite por la emisora  HJDobleK.


viernes, 18 de abril de 2014

Gabriel García Márquez: genio de la literatura universal




Uno de los grandes escritores de la literatura universal ha fallecido en México DF a la edad de 87 años.  El narrador y periodista colombiano, ganador del Nobel en 1982, es el creador de obras clásicas como 'Cien años de soledad', 'El amor en los tiempos del cólera', 'El coronel no tiene quien le escriba', 'El otoño del patriarca' y 'Crónica de una muerte anunciada'. Nació en Aracataca y fue el creador de un territorio eterno llamado Macondo donde conviven imaginación, realidad, mito, sueño y deseo. Fotos EL PAIS-Madrid

WINSTON MANRIQUE SABOGAL
EL PAIS- Madrid
Bajo un aguacero extraviado, el 6 de marzo de 1927, nació Gabriel José García Márquez. Hoy, jueves 17 de abril de 2014, a la edad de 87 años, ha muerto en México DF el periodista colombiano y uno de los más grandes escritores de la literatura universal. Autor de obras clásicas como Cien años de soledad, El amor en los tiempos del cólera, El coronel no tiene quien le escriba, El otoño del patriarca y Crónica de una muerte anunciada,fue el creador de un territorio eterno y maravilloso llamado Macondo.
Nació en la caribeña Aracataca, un poblado colombiano, un domingo novelable a partir del cual el niño viviría una infancia a la que volvió muchas veces. Entró a la literatura en 1947 con su cuento La tercera resignación; la gloria le llegó en 1967 con Cien años de soledad, y su confirmación en 1982 con el Nobel de Literatura. Ahora, el ahijado más prodigioso de Melquiades se ha ido, para quedarse entre nosotros un hombre que creó una nueva forma de narrar; un escritor que con un universo y un lenguaje propios corrió los linderos de la literatura; un periodista que amaba su profesión pero odiaba las preguntas; una persona que adoraba los silencios, y con un encanto que cautivó a intelectuales y políticos, y hechizó a millones de lectores en todo el mundo.
Gabriel no iba a ser su nombre. Debió llamarse Olegario. Acababan de sonar las campanas dominicales de la misa de nueve de la mañana cuando los gritos de la tía Francisca se abrieron paso, entre el aguacero, por el corredor de las begonias: “¡Varón! ¡Varón! ¡Ron, que se ahoga!”. Y nuevos alaridos enmarañaron la casa. Una vez liberado del cordón umbilical enredado en el cuello, las mujeres corrieron a bautizar al niño con agua bendita. Lo primero que se les vino a la cabeza fue ponerle Gabriel, por el padre, y José, por ser el patrono de Aracataca. Nadie se acordó del santoral. De lo contrario, se habría llamado Olegario García Márquez.
Aquel domingo 6 de marzo de 1927, Aracataca celebró la llegada del primogénito de Luisa Santiaga y Gabriel Eligio. Fue el mayor de 11 hermanos, siete varones y cuatro mujeres. En realidad, para los cataqueros había nacido el nieto de Tranquilina Iguarán Cotes y el coronel Nicolás Ricardo Márquez Mejía, los abuelos maternos con quienes se crió hasta los diez años en una tierra de platanales bajo soles inmisericordes y vivencias fabulosas. Era un pelaíto en una casa-reino de mujeres, acorralado por el rosario de creencias de ultratumba de la abuela y los recuerdos de guerras del abuelo, el único hombre junto a él. ¡Ah! y un diccionario en el salón por el que entra y sale del mundo.
Diez años que le sirvieron para dar un gran fulgor a lo real maravilloso, al realismo mágico. Los cuentos fueron para él ese primer amor que nunca se olvida, el cine los amores desencontrados y las novelas el amor pleno y correspondido.De todos ellos, creía que la historia que no embolatará su nombre en el olvido es la de sus padres recreada en El amor en los tiempos del cólera.
Son las vísperas de su vida.
Donde todo empieza... Amor y amores deseados, esquivos y de toda estirpe en sus escritos.
García Márquez, que será conocido por sus amigos como Gabo, vive un segundo tiempo cuando a los 16 años, en 1944, sus padres lo envían a estudiar a la fría, helada, Zipaquirá, cerca de Bogotá. Descubre sus primeros escritores tutelares, Kafka, Woolf y Faulkner.
El zumbido de la literatura y el periodismo lo rondan.
Allí, en el frío del altiplano andino, lo sorprende el cambio de destino del país y el suyo. Estudia Derecho, cuando el 9 de abril de 1948 es asesinado el candidato presidencial Jorge Eliécer Gaitán. Un suceso conocido como El bogotazo. Fue el antepenúltimo germen de un rosario de conflictos políticos y sociales, conocido como La violencia que habrán de germinar en sus obras.
Después de El bogotazo volvió a sus tierras costeñas con una mala noticia para sus padres: deja la carrera de Derecho. A cambio empieza en el periodismo. Primero en el periódico El Universal, de Cartagena, entre otras cosas como crítico de cine bajo el seudónimo de Séptimus; luego en El Heraldo, de Barranquilla, hasta volver a Bogotá, en 1954, a El Espectador, el diario que en 1947 había publicado, un domingo, su primer cuento.
Además de crónicas y reportajes escribía para las páginas editoriales y la sección Día a Día, en la que se daba cuenta de los hechos más significativos de aquella Colombia donde la violencia corría en tropel. En 1955 escribe la serie sobre un suceso que terminará llamándose Relato de un náufrago.
Ryszard Kapuscinski aseguró que, aunque lo admiraba por sus novelas, consideraba que “la grandeza estriba en sus reportajes. Sus novelas provienen de sus textos periodísticos. Es un clásico del reportaje con dimensiones panorámicas que trata de mostrar y describir los grandes campos de la vida o los acontecimientos. Su gran mérito consiste en demostrar que el gran reportaje es también gran literatura”.
Mientras trabaja como periodista escribe cuentos y no se desprende de una novela en marcha que lleva a todos lados, titulada La casa.
Ese mismo año aparece su primera novela, La hojarasca. Después viaja a Europa como corresponsal del diario bogotano y recorre el continente, e incluso los países de la “cortina de hierro”. En 1958 vuelve y se casa con Mercedes Barcha. Hasta que se instala en México DF, en 1961, donde hace vida con sus amigos, las parejas Álvaro Mutis-Carmen Miracle y Jomí García Ascot-María Luisa Elío (dos españoles exiliados de la guerra). Un día Mutis le da dos libros y le dice: “Léase esa vaina para que aprenda cómo se escribe”. Eran Pedro Páramo y El llano en llamas, de Juan Rulfo. Ese año publica El coronel no tiene quién le escriba.
—“¿Fue tu abuela la que te permitió descubrir que ibas a ser escritor?”, le preguntó en los años setenta su amigo y colega Plinio Apuleyo Mendoza.
—“No, fue Kafka, que, en alemán, contaba las cosas de la misma manera que mi abuela. Cuando yo leí a los 17 años La metamorfosis, descubrí que iba a ser escritor. Al ver que Gregorio Samsa podía despertarse una mañana convertido en un gigantesco escarabajo, me dije: ‘Yo no sabía que esto era posible hacerlo. Pero si es así, escribir me interesa”.
La escritura no le da para comer y trabaja en cine y publicidad. Llega 1965. Pronto terminarán cuatro años de sequía literaria. El embrión es La casa. Páginas que no terminan de coger forma. Hasta que un día, mientras viaja en un Opel blanco con su esposa Mercedes y sus dos hijos de vacaciones a Acapulco, ve clara la manera en que debe escribirla: sucedería en un pueblo remoto, y descubre el tono: el de su abuela que contaba cosas prodigiosas con cara de palo, y la llenaría de historias: las contadas por su abuelo en la Guerra de los Mil Días de Colombia. Y el comienzo de la novela: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”.
Ha sido el soplo divino de Kafka, Faulkner, Sherezada, Rulfo, Verne, Woolf, Hemingway, Homero… y sus abuelos Tranquilina y Nicolás.
Da media vuelta y regresa en el Opel blanco a su casa de San Ángel Inn, en México DF.
Una vez llega, coge sus ahorros, 5.000 dólares, y se los entrega a su esposa para el mantenimiento del hogar mientras se dedica a escribir. La Cueva de la Mafia es la habitación de su casa donde esa primavera se exilia con la enciclopedia británica, libros de toda índole, papel y una máquina Olivetti. Vive y disfruta ese rapto de inspiración al escribir hasta las ocho y media de la noche al ritmo de los Preludios de Debussy y Qué noche la de aquel día de los Beatles.
En otoño el dinero se acaba y las deudas acechan. García Márquez coge, entonces, el Opel y sube al Monte de Piedad a empeñarlo. Es una nueva tranquilidad para seguir escribiendo, aumentada por las visitas de sus amigos que les llevan mercaditos.
Al llegar el invierno de 1965-1966 pone un punto y aparte, y llora, llora como ni siquiera en sus novelas está escrito. Tenía 39 años Gabriel García Márquez cuando, esa mañana de 1966, salió de La Cueva de la Mafia, atravesó la casa y se derrumbó en lágrimas sobre la cama matrimonial como un niño huérfano. Su esposa, al verlo tan desamparado, supo de qué se trataba: el coronel Aureliano Buendía acababa de morir. Era el personaje inspirado en su abuelo Nicolás.
Muere orinando mientras trata de encontrar el recuerdo de un circo, después de una vida en la que se salvó de un pelotón de fusilamiento, participó en 32 guerras, tuvo 17 hijos con 17 mujeres y terminó sus días haciendo pescaditos de oro.
Un duelo perpetuo para el escritor que, el 5 de junio de 1967, ve recompensado al saber que esa historia comandada por el coronel, bajo el título de Cien años de soledad, inicia su universal parranda literaria en la editorial Sudamericana, de Francisco Porrúa, en Buenos Aires. Todos quieren conocer la saga de los Buendía.
La novela impulsa la universalización del boom de la literatura latinoamericana. “Verdaderamente fue a partir del triunfo escandalosamente sin precedentes de Cien años de soledad”, afirmaría José Donoso en Historia personal del boom.
En medio de la algarabía, García Márquez se va a vivir a Barcelona donde afianza su amistad con autores como Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa y Julio Cortázar. El éxito es rotundo y trasciende a otros idiomas. Luego empieza a escribir El otoño del patriarca (1975) como un ejercicio para quitarse de encima la sombra de su obra maestra. Para entonces ya es muy activo con la causa cubana y está más presente en Colombia. En 1981 publica Crónica de una muerte anunciada.


La noticia del Nobel lo sorprende en México en 1982. En la frontera del amanecer del 10 de octubre el teléfono lo despierta. Con 55 años se convierte en uno de los escritores más jóvenes en recibir el máximo galardón de la literatura. En diciembre rompe con la tradición al recibir el premio vestido con un liquiliqui, una manera de rendir homenaje a su tierra costeña y compartirlo con su abuelo Nicolás que usaba trajes así en el ejército. Una ausencia que acompañó al escritor desde los 10 años, cuando este murió, y convirtió en incompletas todas sus alegrías futuras, por el hecho de que el abuelo no las sabía, escribe Dasso Saldívar en la biografía Viaje a la semilla.


Tres años después culmina la historia de sus padres: El amor en los tiempos del cólera. Siguen El general en su laberinto (1989) y Del amor y otros demonios (1994).
Hace realidad uno de sus sueños, en Cartagena de Indias: la creación de la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano y se une a otros proyectos informativos. Son los años de su vuelta al periodismo. Al principio de todo.
En 1999 le detectan un cáncer linfático. Todo ello mientras termina de escribir sus memorias, Vivir para contarla, a las que cuando puso punto final se topó con la muerte de su madre, Luisa Santiaga Márquez Iguarán. Un domingo lo trajo ella al mundo; y un domingo lo dejó ella. Fue la noche del 9 de junio de 2002. Dos años más tarde escribe su última creación: Memoria de mis putas tristes.
Sus recuerdos empiezan su peregrinación.
Hasta que se han ido del todo al encuentro de los Buendía.
Y de no haber sido escritor, lo que realmente hubiera querido ser Gabriel García Márquez también tiene que ver con el amor, presente en todas sus obras. Lo supo hace muchos en Zúrich cuando una tormenta de nieve tolstiana lo llevó a refugiarse en un bar. Su hermano Eligio recordaría cómo él se lo contó:
—“Todo estaba en penumbra, un hombre tocaba piano en la sombra, y los pocos clientes que había eran parejas de enamorados. Esa tarde supe que si no fuera escritor, hubiera querido ser el hombre que tocaba el piano sin que nadie le viera la cara, solo para que los enamorados se quisieran más”.
Entre realidades, deseos, sueños, alegrías, agradecimientos, imaginaciones y, sobre todo, por el paraíso irrepetible de su lectura, Gabriel García Márquez está ahora en el mismo lugar donde él llevó a Esteban en su inolvidable cuento El ahogado más hermoso del mundo, después de que a la gente del pueblo “se le abrieran las primeras grietas de lágrimas en el corazón”… Porque una vez comprobado que había muerto “no tuvieron necesidad de mirarse los unos a los otros para darse cuenta de que ya no estaban completos, ni volverían a estarlo jamás”… El rumor del mar trae la voz del capitán de aquel barco, que en 14 idiomas, dice señalando al mundo, por encima del promontorio de rosas amarillas en el horizonte del Caribe: “Miren allá, donde el viento es ahora tan manso que se queda a dormir debajo de las camas; allá, donde el sol brilla tanto que no saben hacia donde girar los girasoles; sí, allá, es el pueblo” de Gabriel García Márquez.

Libros inolvidables
García Márquez ha vendido más de 40 millones de ejemplares en más de 30 idiomas.
Novelas: La hojarasca (1955), El coronel no tiene quien le escriba (1957), La mala hora (1961), Cien años de soledad (1967), El otoño del patriarca (1975), Crónica de una muerte anunciada (1981), El amor en los tiempos del cólera (1985), El general en su laberinto (1989), Del amor y otros demonios (1994), Memorias de mis putas tristes (2004).
Grandes reportajes: Relato de un náufrago (1970), Noticia de un secuestro (1996), Obra periodística completa (1999). Primer tomo de sus memorias, Vivir para contarla (2002).

Cuentos: Ojos de perro azul (1955), Los funerales de la Mamá grande (1962), La irresistible y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1972), Doce cuentos peregrinos (1992).

miércoles, 16 de abril de 2014

Amaxofobia: miedo al volante




¿Tienes miedo a conducir?, ¿te sientes nervioso, inseguro o con sensación de vértigo cuando subes al vehículo?. Si es así, probablemente tengas amaxofobia,  un trastorno psicológico. Un cuestionario te ayuda a saberlo

MADRID/EFE/ANA LÁZARO
EFEsalud ha tratado este temor con Francisco Javier Díaz Calero, profesor de autoescuela y psicólogo clínico experto en amaxofobia.
Según un estudio del Instituto Mapfre, que refiere este especialista, el perfil de la persona amaxofóbica presenta un sesgo significativo en relación al género, siendo mucho más frecuente en mujeres (87%) que en hombres (13%). La edad media de aparición del trastorno, también varía en cada sexo, 34 años en mujeres y 37 en hombres.
La palabra amaxofobia procede del latín amaxos (vehículo) y fobos (miedo). Es un trastorno que provoca miedo a ir en carro a quien lo padece, ya sea conductor o acompañante, y que en la mayoría de los casos provoca alteraciones como crisis de ansiedad, explica el experto.
La intensa sensación de falta de control que esta experiencia negativa provoca, acompañada de una serie de pensamientos catastrofistas sobre lo que podría haber sucedido produce un gran impacto emocional y un fuerte temor ante la posibilidad de que la crisis se repita o se produzca finalmente un accidente de tráfico.

¿Quiénes lo sufren?
Los perfiles habituales que desembocan en este problema se dividen en tres grupos:
Personas que una vez que obtienen el permiso de conducir son incapaces de conducir al cabo de unos meses. Normalmente empiezan y cada vez se encuentran peor cuando conducen sufriendo ataques de ansiedad y lo dejan. Representan en torno al 25 por ciento.
Personas con experiencia: aquellos que llevan conduciendo entre 5 o 6 años de manera habitual y en un punto de su vida, seguramente por causas ajenas a la conducción, comienzan a padecer crisis de ansiedad mientras conducen y acaban restringiendo el tipo de vías por las que circulan. Lo habitual es que estas personas acaben circulando exclusivamente por la vía urbana y sientan pavor a las carreteras.
Personas víctimas de accidentes de tráfico.

Causas
Las causas que generan la aparición de esta alteración va a depender del grupo al que pertenezca el afectado.
Las personas que conforman el primer grupo, con problemas de ansiedad generalizada, son muy inseguros de sí mismos y suelen tener un un estilo de pensamiento rígido, perfeccionista y controlador que les dificulta adaptarse a la situación.
El segundo grupo se caracteriza  porque en la mayoría de los casos el trastorno está asociado a periodos vitales de mucho estrés, separaciones, muertes de familiares…
Por último los integrantes del tercer grupo destacan por el estrés post traumático, es decir, el miedo nace tras haber sufrido un accidente de tráfico.

Síntomas
Ansiedad y temor creciente cuando se conduce.
Crisis de pánico.
Sensación de vértigo en las curvas.
Carencia de disposición a conducir.
Pérdida de control.

Tratamiento
Javier Díaz ha desarrollado un tratamiento que es el que suele utilizarse para combatir la mayoría de las fobias. Se trata de una terapia de exposición  que “básicamente consiste en pasar miedo”, es decir, se somete al afectado a un estímulo temido, ayudándole a inciarle poco a poco en la práctica de la conducción.
Cómo en cualquier fobia, la exposición en vivo permite desarrollar experiencias directas de afrontamiento que ayudan a:

Refutar las expectativas negativas con pruebas de realidad.
Desarrollar autocontrol emocional en la situación problema.
Mejorar las habilidades psicomotrices propias del manejo de vehículos.
Aumentar los recuerdos positivos sobre la capacidad de conducir.

Tiempo estimado de recuperación
El tiempo de resarcimiento va a depender mucho de la antigüedad del problema y de si la persona conduce o no conduce. “He tenido pacientes que han necesitado cerca de dos años para recuperarse, otros, sin embargo han necesitado dos meses, también existe un porcentaje de gente que abandona la terapia porque esperan una solución mágica o simplemente porque no quieren pasarlo mal  con la terapia”, explica Díaz Calero.

¿Tengo amaxofobia?
Estas preguntas, facilitadas por www.conducesinmiedo.com , son las que debes de hacerte para descubrir si padeces o no este trastorno. Responde a ellas si o no a modo de cuestionario:
♦ Cuando se que tengo que conducir pienso en ello con frecuencia y me pongo nervioso.
♦ Circulando, nunca me siento tranquilo del todo.
♦ Cuando conduzco pienso que cualquiera que vaya cerca de mí se de un golpe conmigo.
♦ Me preocupa molestar a los que circulan detrás por ir muy lento.
♦ Cuando conduzco pienso que los demás deben creer que soy un torpe.
♦ Siento molestias en la espalda, en las piernas y en los brazos cuando dejo de conducir.
♦ Me tengo que secar el sudor de las manos con frecuencia, cuando conduzco.
♦ No entiendo porque no puedo conducir cómo los demás.
♦ Procuro ocultar mi problema con excusas.
♦ Creo que los demás no entenderán mi miedo, que pensarán que soy un cobarde.

♦ Me asusta la velocidad, ir a más de 80 me produce “vértigo”.

lunes, 14 de abril de 2014

¿Está Internet matando la religión?



Por Jessica Ravitz
(CNN) — Podemos culpar al Internet de muchas cosas: la proliferación de la pornografía, nuestra obsesión por videos sobre gatos, el supuesto aumento de las tendencias juveniles como -respira hondo- la oculofilia.
Pero ¿también es culpable de ayudarnos a perder nuestra religión? Un nuevo estudio sugiere que podría ser así.
Allen Downey, un científico informático de Olin College of Engineering en Massachusetts, se dispuso a entender el aumento nacional de los que afirman no tener afiliación religiosa. Estos son los "nones" a los que el Centro de Investigación Pew considera como el grupo "religioso" de mayor crecimiento en Estados Unidos.
Desde 1985, dice Downey, el número de estudiantes universitarios de primer año que dicen no tener ninguna afiliación religiosa ha crecido del 8% al 25%, según CIRP Freshman Survey (encuesta a estudiantes de primer año).
Y, añade, las estadísticas de la Encuesta Social General (GSS, por sus siglas en inglés), que ha estado dándole seguimiento a las opiniones estadounidenses y al cambio social desde 1972, muestran que el porcentaje de estadounidenses no afiliados de la población general se disparó de 8% a 18% entre 1990 y 2010.
Estas tendencias coinciden con lo reportado en el 2012 por el proyecto "Religión y vida pública" del Centro de Investigación Pew. Este indicó que uno de cada cinco adultos estadounidenses y una tercera parte de los menores de 30, no son afiliados.
Downey dice que él entró en el debate en curso sobre el aumento de los "nones", no porque tenga un interés personal de una u otra forma, sino porque el tema le atrae. Dice que es un buen señuelo para estudiar y atrae a los estudiantes que están aprendiendo a analizar los datos reales.
En su artículo "La afiliación religiosa, la educación y el uso de Internet", que publicó en marzo en arXiv, una colección electrónica de artículos científicos, Downey analizó datos de GSS y descubrió una correlación entre el aumento del uso de Internet y desafiliación religiosa.
El uso de Internet entre los adultos era esencialmente cero en 1990; 20 años más tarde, pasó a ser de 80%, dijo. En ese mismo período de dos décadas, hemos visto un aumento de 25 millones de personas que no tienen ninguna afiliación religiosa.
Las personas que utilizan Internet un par de horas a la semana, según los números GSS que mostró Downey, tenían menos probabilidad a tener una afiliación religiosa en más o menos 2%. Aquellos que están en línea más de siete horas a la semana tenían mayor probabilidad, un 3% más de probabilidad, de desafiliarse, dijo.
Ahora, Downey es el primero en señalar que la correlación no implica necesariamente causalidad.
Pero fue capaz de controlar otros factores, entre ellos la educación, la educación religiosa, los entornos y los ingresos rurales/urbanos, encontrar un vínculo que le permitió "concluir, tentativamente, que el uso de Internet provoca la desafiliación", dijo.
"Pero una persona lógica podría no estar de acuerdo".
El internet, planteó, abre nuevas formas de pensar a las personas que viven en entornos homogéneos. También permite a las personas con dudas encontrar a personas con ideas afines en todo el mundo.
Él cree que la disminución de educación religiosa ha tenido el mayor efecto, representando el 25% de la reducción de la afiliación; la educación universitaria abarca aproximadamente el 5% y el uso de Internet podría justificar el otro 20%.
Eso deja 50%, lo que él atribuye al "relevo generacional", es decir los nacidos más recientemente son menos propensos a estar afiliados religiosamente, aunque él no trata de explicar por qué es así.
El Centro de Investigación Pew ha ofrecido sus propias teorías.
Una explicación que da Pew es que nuestra nación está experimentando una reacción política, "que los adultos jóvenes, en particular, se han alejado de la religión organizada, porque la perciben como profundamente enredada con la política conservadora y no quieren tener ninguna relación con la misma".
Más específicamente, explica el Pew, esta marca de la religión y la política no está en sintonía con los puntos de vista de los adultos jóvenes sobre los derechos del mismo sexo y el aborto.
El aplazamiento del matrimonio y de la paternidad, la mayor desconexión social y la secularización general de la sociedad también podrían jugar un papel, según Pew.
Pero para ser religiosamente no afiliado no se requiere falta de fe o de espiritualidad, dicen los investigadores.
Sí, el grupo de "nones" incluye a aquellos que podrían llamarse a sí mismos ateos o agnósticos. Pero también representa a muchos, 46 millones de personas, que no pertenecen a un grupo en particular, pero son, de alguna manera, religiosas o espirituales, según Pew.
Todo esto es parte de la cara cambiante de la sociedad y de la fe, y dónde encaja el Internet solo es parte de un rompecabezas complicado.
El panorama cambiante incluye a un montón de gente que buscan en línea sustento espiritual y religioso, dijo Cheryl Casey, quien ahondó en el tema en su tesis del 2006.
Casey, ahora profesora de medios de comunicación, sociedad y ética de Champlain College en Vermont, escribió sobre "volver a virtualizar el ritual religioso en el ciberespacio", y la relación de transformación entre la tecnología y la religión.
Que Downey encontraría una correlación, que el Internet está aumentando la desafiliación, tiene perfecto sentido para ella.
"Surge el control institucional sobre la conversación, así que no solo es cuestión de más iglesias para elegir, sino más formas de tener esa conversación y más personas con las que se tenga esa conversación", dijo el miércoles.
La gente se aleja de la afiliación formal y hacia lo que ella llama "exploración religiosa de base", donde "la naturaleza del medio permite esas conversaciones para crecer orgánicamente".
Las innovaciones han desempeñado un papel en influenciar la religión, dijo, y continuarán.
Algo que ella escribió en el 2006 lo explica mejor.
"Cuando una nueva tecnología, como la imprenta o el Internet, desencadena un cambio cultural masivo, el desafío a la religión es inmenso. Los desarrollos culturales cambian la forma en que se piensa y habla sobre Dios, o lo supremo", escribió.
"Sin embargo, la dinámica de esta transformación requiere de una investigación continua".

Arpoética: una nueva forma de ver, leer y disfrutar la poesía



Abril es el mes de las letras y para celebrarlo Señal Colombia alista una programación en torno a lo mejor de la literatura. Al especial del programa En Órbita, desde la Feria del Libro, el 14 de abril, se suma el estreno de ‘Artpoética’, una serie animada en la que la poesía es protagonista.
 Desde este lunes en el horario de las 7:55 de la noche, Señal Colombia estrena Artpoética, la producción que busca acercar la poesía a los jóvenes -y no tan jóvenes- a través del uso de la animación y las nuevas tecnologías. Un proyecto multiplataforma al servicio de Federico García Lorca, Gustavo Adolfo Becquer, Joaquín Sabina y de otros grandes autores clásicos y contemporáneos de este género.
 Son 52 capítulos de los cuales 26 serán emitidos en esta primera etapa por la pantalla de Señal Colombia, canal del Sistema de Medios Públicos, así como en la aplicación gratuita para móviles y web en donde los espectadores podrán leer otras poesías, encontrar información de los autores, ver las piezas animadas e incluso escribir sus propios poemas y compartirlos.  
 En una segunda temporada las historias animadas de Artpoética, que no superan los dos minutos de duración, contarán con siete poemas de autores colombianos. Serán también 26 capítulos que ayudarán a conocer lo más destacado de la literatura castellana, esta vez convertida en cortometrajes de animación de gran belleza.
 Además de la amplia paleta de estilos gráficos utilizados en la producción de esta serie animada, también hay que destacar la gran variedad de autores, entre los que se mezclan entre otros Lorca, Machado, Alberti, Sabina, Serrat, Shakespeare, Keats, Poe y Neruda.
 Cada poema representa una pieza animada independiente. La propuesta gráfica sumerge al espectador dentro de la propia obra, dejándose guiar por las imágenes que acompañan los versos del poeta. La técnica elegida para llevar a cabo el proyecto es una mezcla de animaciones 2D y 3D.
 Artpoética, que además del horario de estreno a las 7:55 de la noche, irá en repetición a la 1:25 de la tarde por Señal Colombia, es una coproducción entre la productora española La Claqueta P.C.S.L y Señal Colombia y cuenta con el apoyo de numerosas instituciones públicas españolas, entre ellas la Biblioteca Virtual de Andalucía.
 Estos son los capítulos que se emitirán en la primera temporada por el canal del Sistema de Medios Públicos:

Anónimo – Abenámar y el rey Don Juan
R. Caro – Canción a las ruinas de Itálica
L. Góngora – Ande yo caliente
F. de Rioja – A la rosa
G. A. Bécquer – Rima IV
A. Ganivet – Aun, si me fueras fiel
F. García Lorca – Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías
Duque de Rivas – Receta Segura
F. de Herrera - ¿Dó vas?
J.R. Jiménez – Platero y yo
M. Machado – Canto a Andalucía
L. Cernuda – Si el hombre pudiera decir
Antonio Machado/Joan Manuel Serrat – Caminante no hay camino
Jorge Manrique – Coplas a la muerte de su padre
J. Cadalso – Sobre el poder del tiempo
R. Alberti – Nocturno
J.M. Caballero Bonald – Espera
L. Garcia Montero – Mujeres
M. Altolaguirre – La voz cruel
A. Rossetti – Notas para un blues
Joaquín Sabina – Contigo
F. de Quevedo – A una nariz
E. Medel – Mi primer bikini
San Juan de la Cruz – Canto espiritual
R. de Castro – Dicen que no hablan

Garcilaso de la Vega – Soneto XIII